PALABRAS CON OCASION DE LA ENTREGA EN CUSTODIA DE LA ESPADA DEL GENERAL JOSE DE FABREGA A
LA ESCUELA DE OFICIALES DE LA POLICIA NACIONAL
Por: Manuel
José Berrocal Brostella Fábrega
Licenciado GUSTAVO PEREZ,
Director General de la Policía Nacional; Comisionado JUAN JOSE CEREZO, Sub-Director de la Policía Nacional; Sub-Comisionado
WILFREDO MIRANDA, Director Encargado de Docencia de la Policía Nacional;
Miembros del Directorio de la Policía Nacional, Personal Docente de Oficiales y
Clases de
Hoy, 184 años después de
la independencia del Istmo de Panamá de
Nos complace mucho
dirigirnos ante tan distinguida y concurrida audiencia, en representación de la
familia FABREGA, con la esperanza de que nuestras palabras reflejen el sentir
de toda ella. Pero particularmente nos
complace poder dirigirnos a los cadetes, en beneficio de quienes hoy, nos hemos
esforzado en pronunciar estas palabras.
Nos honra que nuestra
Escuela de Oficiales de Policía haya decidido nombrar a la compañía de cadetes
de
En primer lugar, es
obligante para nosotros el justificar la posesión de tan valioso objeto y poder
así, afirmar la legitimidad de su procedencia.
Durante muchos años, la
espada del General JOSE DE FABREGA estuvo en poder de nuestra tía abuela, la
señora INES FABREGA DE PRIETO, insigne educadora nacional y hermana de nuestra
abuela, HILDA FABREGA DE BERROCAL.
Nuestra Tía INES, siempre fue considerada por mi padre como su segunda madre y siempre
vivió con nosotros después de enviudar en el año de 1957 al morir su esposo,
JORGE PRIETO.
Nuestra tía abuela, INES
FABREGA DE PRIETO, recibió la espada de su tía INESITA FABREGA, hermana de
nuestro bisabuelo, BERNARDO FABREGA.
Tanto BERNARDO FABREGA, como INESITA FABREGA eran hijos de JOSE MANUEL
FABREGA y de INES AROSEMENA, ésta
última, a su vez, por otra rama de la familia, hija de nuestro insigne e
ilustre JUSTO AROSEMENA, tatara tatara
abuelo nuestro, cuyo nombre lleva hoy el CENTRO DE ENSEÑANZA SUPERIOR (CES).
JOSE MANUEL FABREGA era
hijo de WENCESLAO FABREGA y WENCESLAO FABREGA era hijo del General JOSE DE
FABREGA.
Así, mi padre, MANUEL
JOSE BERROCAL FABREGA hereda esta espada de su tía, INES FABREGA DE PRIETO; y,
en vida y aquí presente, la consigna ante ustedes.
Con fundamento en la
información genealógica mencionada y que heredamos de nuestra tía INES, de mi
abuela, de mi padre y a su vez de sus antepasados en forma sucesiva, nos
facultan para afirmar la autenticidad de esta reliquia y que hoy, ante gran
gala, presentamos.
Habiendo dicho esto, nos
corresponde y también nos es obligante hacer referencia a la vida del General
JOSE DE FABREGA y a los hechos históricos que lo ubican en un sitial único en
la historia de nuestra nación. No solamente como protagonista principal de
la gesta independentista de 1821, sino por el indispensable papel que juega en
los primeros años de nuestra vida como estado y en la conformación de nuestra
identidad nacional.
Con ello, no pretendemos
dar cuenta detallada de su extensa biografía, ni de todos los detalles
históricos que distinguen su vida, pero sí creemos oportuno recordar algunos de
los hechos protagonizados por él que, a nuestro
juicio, podrían ser
los más relevantes
de nuestra vida como Nación.
La biografía del General
JOSE DE FABREGA y en gran parte los acontecimientos históricos protagonizados por él, durante y
después de la independencia del Istmo de
El General JOSE DE
FABREGA nace en
El relato de los
historiadores coincide en que el General JOSE DE FABREGA siempre se caracterizó por ser un hombre de honor, de elevados
principios, de gran honestidad y de vida familiar, pero sobre todo, por ser un
hombre justo. Y por ello . . . se ganó el corazón del pueblo que lo vio
nacer. La entrega a su patria, sin
importarle títulos, honores, medallas o distinción alguna, fue lo que
caracterizó su vida . . . . El deseo de servir a la nueva nación
con la cual
siempre soñó y
el poder garantizarle
un verdadero estado de
derecho, por encima
y en contra de toda adversidad o
tentación.
*
* * * *
El deseo de independencia
era un sentimiento universal en todas las colonias. Y en Panamá, no fue la excepción.
Pero el hecho que marca
el inicio de la cadena de acontecimientos de nuestra independencia fue cuando el General JUAN DE
En este punto, Don JOSE
DE FABREGA, en aquel momento Teniente Coronel y Gobernador Político y Militar
del Departamento de Veraguas, asume el mando del
Istmo.
*
* * * *
La chispa independentista
prendió en
A raíz de estos
acontecimientos, el General JOSE DE FABREGA, identificado con los patriotas,
convoca el 20 de noviembre a una reunión en su propia casa, a la cual
asistieron todas las fuerzas políticas, civiles y eclesiásticas. Lo propuesto en dicha junta, NO fue el
repudio a los acontecimientos originados con
la proclamación de independencia
de
Seguido de varios
acontecimientos e intrigas propias del momento, el pueblo panameño, agitado, se
amotina el 28 de noviembre de ese año 1821 e invade
Y allí, públicamente, se
adopta la siguiente proclama: “Panamá espontáneamente y conforme al voto general
de los pueblos de su comprensión, se declara libre e independiente del gobierno
español.”
Al discutirse sobre cuál
sería el gobierno a establecerse, se escoge la adhesión a Colombia, a cuyo
Congreso iría a representar oportunamente su diputado.
Y fue en ese preciso
momento que la batalla más importante de su vida fue librada en la mente de
nuestro querido General . . .
Y JOSE DE FABREGA llega,
por primera vez
a una encrucijada, en esta ocasión como individuo,
como civil y como panameño que era . . . que puso a prueba su moral, que puso a
prueba su capacidad de decidir conforme a su propia conciencia y a la
inclinación de su propio corazón.
Y como panameño,
conjuntamente con amigos y familiares, conocidos y respetados, queridos y
compañeros, avala el sentimiento de lo inevitable, del derecho a ser libres,
dueños de su propio destino; y, al mismo tiempo, y quizás lo más importante,
evitar, como en efecto evitó, el derramamiento de sangre que bajo tales
circunstancias, siempre suele ocurrir.
Da paso firme y decidido a la inevitable
transición que él tanto anhelaba y que estaba ocurriendo en todo el nuevo
mundo. Y lo hace con convicción, con el
palpitar de un corazón patriota, con heroica hidalguía, austeridad y
proyectando la fiel imagen bolivariana de caballero augusto, perteneciente a la
casta de los genuinos emancipadores.
Todo ello, unido a su gran valor y energía de carácter, le llevaron a
alcanzar el eminente prestigio de que gozó entre aquellos hombres que
entregados a los ideales magnos, sacrificaron hogar, vida y fortuna luchando
por la independencia y por una nación donde prevaleciera la moral, la justicia,
la equidad y la voluntad de las mayorías, tal cual había sido el reflejo de su
vida.
Seguidamente, JOSE DE
FABREGA, es declarado Jefe Superior y primer Gobernador Civil, reconocido en
tal cargo por
Ya dentro de sus nuevas funciones, dicta las providencias conducentes para preservar
la seguridad del Istmo y los jefes, oficiales y soldados españoles fueron
trasportados fuera de Panamá, luego de entregar voluntariamente las fortalezas
de CHAGRES y PORTOBELO.
Pero escasamente dos (2)
días después de la proclamación de la independencia, el 30 de noviembre,
durante la ceremonia formal de juramentación del nuevo gobierno, ya a cargo del
General JOSE DE FABREGA, un suceso inesperado que conmocionó a la nueva nación,
nuevamente pone a prueba la voluntad y capacidad del nuevo Gobernador: Dos (2) fragatas
de guerra, distinguidas con los nombres de
Inmediatamente, JOSE DE
FABREGA ordena que todo hombre apto para tomar un fusil o una espada, se armase
y prestase servicio en defensa de la nación ya emancipada. Una vez más, las habilidades diplomáticas y
fortaleza de carácter del mismo, logran producir una tregua que le permitió a
los navíos españoles permanecer en las nuevas aguas panameñas lo estrictamente
necesario para reabastecerse y partir.
Con habilidad y tino, a
sabiendas de que un enfrentamiento militar con los españoles hubiese dejado
graves secuelas, fue que su primer conflicto como gobernante se resolvió
satisfactoriamente y su gobierno inicia con bases sólidas.
Pero este no sería el
último peligro al cual se tendría que enfrentar para preservar la democracia,
justicia y libertad de la nueva nación.
* * * * *
En 1830, estando FABREGA
a cargo del Gobierno Civil desde el Departamento de Veraguas,
el General JOSE DOMINGO ESPINAR, en ese entonces al frente de la Comandancia
Militar, se le ocurrió segregar el Departamento de Panamá de la unidad
nacional comprendida por Veraguas y Panamá, para formar un estado
independiente, bajo su
jefatura, esgrimiendo como
bandera, una falsa pugna de castas.
Como era de esperarse,
JOSE DE FABREGA se opone enérgicamente al golpe de estado
propinado por ESPINAR; y, cuando este último parte hacia Veraguas
para combatir con el contingente que había organizado FABREGA, el Coronel JUAN
ELIGIO ALZURU, a quien ESPINAR había dejado al mando, derroca a este último en
su ausencia.
Lo que al principio
parecía ser un buen gobierno y el elogio de muchos poco duró y ALZURU, víctima
de la pasión por el poder, se corrompió.
Concentró los dos (2) poderes, el militar y el civil, en su persona . .
. al mismo tiempo que imponía un
gobierno tiránico que
culmina con el
destierro de FABREGA, quien conjuntamente con otros
próceres de la gesta independentista, es embarcado hacia el extranjero.
FABREGA logra persuadir a
los capitanes de los navíos para que los liberasen en Montijo, Veraguas, desde donde emprendería la nueva
lucha por restablecer el
orden civil y
la legitimidad en
el país.
El 25 de agosto de ese
mismo año ya estaba en La Chorrera y el 26, cerca de la capital. El 27 unifica fuerzas con un joven comandante
de la época, el Coronel TOMAS HERRERA y juntos ganan la batalla en contra de
los ejércitos de ALZURU. ALZURU es
juzgado y ejecutado por sus crímenes, en el mismo patíbulo que había levantado
y utilizado para cercenar muchas vidas, en la Plaza de la Catedral.
De esta manera, JOSE DE
FABREGA, no solamente contribuyó al nacimiento de nuestra pequeña pero gran
Nación, sino que fué
el decisivo y determinante elemento moral
que estabilizó el
Istmo y lo encaminó por el buen sendero, hacia
una legítima existencia, en una época en que era mucho más fácil
gobernar con el sable y el fusil . . . época caracterizada por
frágiles y recién estrenadas democracias, a muchas de las cuales les
faltó lo que muy humildemente y, ciertamente
libre de todo
desprendimiento material,
nos brindó nuestro
caballero, patriota y emancipador: un
buen gobierno civil.
Vemos, pues, que el mayor legado que este hidalgo líder nos haya podido
dejar, es que aunque no vaciló en esgrimir su espada con firmeza cuando la
patria más lo necesitó, ejerció su cargo militar con una visión
civilista, como genuino
estadista que sentaba
las bases para una
República a la
cual sentía que
debía servir. No
fue en el campo
de batalla, sino
desde el despacho
de gobierno que su
valioso aporte nos
debe servir de ejemplo.
No utiliza
su cargo militar
para perpetuarse en
el poder y
servirse de él; por
el contrario, lo
ejerce con honor,
sencillez y humildad,
en beneficio de una
nación que vio
nacer, tal como un
buen padre sirve a
su hijo . . . y
le otorga el
legado de un
buen nombre.
Para
nuestro país, la gloria del General JOSE DE FABREGA lo representa su forma de
vida . . . . . de sacrificios, particularmente en lo
personal y en lo familiar, por un ideal, por una moral y por habernos regalado
una paz nacional que nos permitió surgir como nación . . . una nación de gran corazón!
Y por
todo ello, fue distinguido con el más alto reconocimiento por parte del
General SIMON BOLIVAR, quien lo nombró:
"LIBERTADOR DEL ISTMO".
Es oportuno resaltar en
esta ocasión las palabras del General SIMON BOLIVAR, Libertador de América, en
nota enviada al General JOSE DE FABREGA, luego de emancipado el Istmo:
“NO ME ES POSIBLE EXPRESAR EL SENTIMIENTO DE GOZO Y ADMIRACION QUE HE
EXPERIMENTADO AL SABER QUE PANAMA, EL CENTRO DEL UNIVERSO, ES SEGREGADO POR SI
MISMO, Y LIBRE POR SU PROPIA VIRTUD. EL
ACTA DE INDEPENDENCIA DE PANAMA, ES EL MONUMENTO MAS GLORIOSO QUE PUEDA OFRECER
A
Finalmente, el General
JOSE DE FABREGA regresa a
Con excepción del
nombre que el Centro de Enseñanza Superior ha otorgado a
una compañía de cadetes presentes hoy y la ceremonia de recepción de la espada
que nos honramos en poner bajo custodia en el día de hoy, el nombre y figura del General José de Fábrega no ha
recibido otro tributo
público en este
país, más que la sencilla lápida que yace en la Catedral de Santiago,
cuyo epitafio lee:
“DICHA Y REPOSO PARA MI PATRIA Y VIRTUDES PARA MIS HIJOS. ESTAS FUERON LAS ULTIMAS PALABRAS DEL GENERAL
JOSE DE FABREGA, CUYOS RESTOS MORTALES YACEN BAJO ESTA LOSA. SU CARA ESPOSA CON 9
HIJOS LE PERDIERON EL 11 DE MARZO DE 1841, Y A SU TRISTE MEMORIA LE
TRIBUTAN ESTE DEBIDO HOMENAJE DE GRATITUD. EL VIVIO HASTA
Por ello, es para
nosotros un verdadero honor participar de este merecido homenaje a la figura de
tan insigne patriota, ya casi olvidado. . .
Y también por ello, hemos accedido a la noble petición de esta institución.
Esperamos que el ejemplo
por él dado pueda, en medida alguna, ayudarnos a reflexionar sobre nuestro
origen . . . sobre los principios,
ideales y valores morales por los cuales vivió . . . e influenciar en nuestras
vidas. . .
Y brindarnos la oportunidad y el
coraje de hacer lo correcto, aún . . .
en medio de la peores circunstancias.
Muchas gracias.
Panamá, 19 de agosto del 2005